Jaguares: Sin un norte claro y ante un éxodo masivo

Jaguares: Sin un norte claro y ante un éxodo masivo

Que incierto es el futuro. Si hace un año alguien decía que Jaguares iba a sufrir la partida de varias de sus figuras, que no iba tener competencia a lo largo de 2020 y que podía peligrar su participación en el alto nivel para el 2021, probablemente no le hubieran creído. Y con cierta lógica: ¿Quién podría pensar en tamaño desmantelamiento después de una final y juego tan convincentes?



Pero el destino jugó la peor mano para los argentinos. Una pandemia que afectó al mundo a nivel político, económico y social también lo hizo en el plano deportivo. Fue el puntapié para la disolución del Súper Rugby en la estructura que se conocía. También fue el punto de partida para que Nueva Zelanda comience a tener un voto de supremacía por encima de sus pares en el Hemisferio Sur, como si estuvieran haciendo valer su peso y jerarquía en el deporte. Pero eso es algo de lo que hablaremos en otro momento.



El punto es que todos estos sucesos afectaron directamente a la franquicia argentina, que sin un norte claro, comenzó a sufrir el éxodo de sus figuras. Comenzando con el artífice intelectual: Gonzalo Quesada. El head coach decidió que era momento de comenzar su segunda etapa en Stade Francais, club en el que supo brillar como jugador y al que consagró como entrenador en la temporada 2014-2015, tras conquistar el Top 14 francés.



Si bien es más un hasta luego que un adiós, considerando que su meta está puesta en volver bajo el mando de la Selección Nacional en un futuro, esa partida marcó el quiebre de lo que sucedió luego: Las partidas de Guido Petti (Bordeaux), Matías Moroni (Leicester), Marcos Kremer (Stade Francés), Jerónimo de La Fuente (Perpignan), quien fue el capitán hasta suspensión del torneo, Matías Orlando (Newcastle) y Matías Alemanno (Gloucester) en menos de un mes acrecentaron todavía más esas dudas sobre el futuro de la franquicia argentina. Todas las partidas son justificadas con el fin de tener una competencia asegurada y rodaje en pos de un objetivo mayor para estos jugadores: Los Pumas.



La lluvia de ofertas todavía no ha finalizado y desde la UAR deberán analizar varias propuestas más. Algunos jugadores jóvenes como Pablo Dimcheff (Soyaux Angoulême XV Charente) y Facundo Cordero (Exeter), que se desempeñaban en los equipos formativos de la unión, también partieron. Lo que deja un mensaje todavía más claro: La situación para apostar al Rugby Argentino no es la mejor, al menos este año.



Si se revisa el XV que enfrentó a Crusaders en Christchurch, se apreciará que más de la mitad de los jugadores ya no están bajo la órbita del equipo que se fundó en 2016. Cabe destacar que las salidas de Matera y Lavanini ya habían sido anunciadas incluso antes del Mundial. Pero habla de un desmantelamiento inevitable y a una velocidad récord. En duda todavía están las presencias de Agustín Creevy, Emiliano Boffelli, y Joaquín Díaz Bonilla. En caso de concretarse sus partidas, elevaría la cifra de 8 jugadores que arrancaron como titulares en esa histórica final.



Si bien las salidas dejan el camino allanado para que los más jóvenes asuman otro roll, no hay formato que les asegure que puedan hacerlo. Y si ese no fuera el problema ¿Sería correcto que los que se encontraban en plena adaptación –Mateo Carreras, Santiago Chocobares y Bautista Pedemonte, por ejemplo- quemen etapas y asuman otro rol? Es innegable el talento que tiene cada uno de ellos, pero el salto al alto rendimiento no se transita rápidamente.



Hoy hay más dudas que certezas. Marcelo Rodriguez lo expresó en una entrevista con Infobae días atrás: “Toda la estructura se ve afectada por la incertidumbre. Es una realidad que hay algunos jugadores que están recibiendo ofertas. La UAR está dispuesta a escuchar, entender y analizar las propuestas de cada uno. Mientras tanto, seguimos trabajando con nuestros socios de SANZAAR para encontrar el mejor rumbo a largo plazo”, confesó el máximo mandatario de la UAR.

Sin un norte claro, los frutos recogidos desde aquel histórico tercer puesto en 2007 parecen marchitarse. Es de conocimiento la calidad de jugadores que nutren a la Argentina, pero la estructura que comenzó a apañarlos hace 12 años atraviesa su peor momento y afecta singularmente al crecimiento de ese talento en bruto. La negociación para que Argentina se mantenga en el alto nivel será clave para dirimir si Argentina sigue cosechando frutos o viendo cómo se marchitan sus logros. El futuro todavía sigue siendo incierto.

Por: Julián Isella 
@julianisella

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