Convicción e ímpetu ganador: Jaguares no dejó dudas y venció a Lions

Convicción e ímpetu ganador: Jaguares no dejó dudas y venció a Lions

Con la frescura de los jóvenes y la conducción de los experimentados. Así Jaguares dio su primer paso en el Super Rugby. Y vaya si fue auspicioso. Porque el partido presentó varias adversidades en distintos pasajes, pero los argentinos supieron afrontar cada situación: Desde la lesión de Díaz Bonilla, pieza clave en la conducción; pasando por la propia indisciplina y la cantidad de penales cometidos (les valió una amarilla), hasta el haber tenido el resultado en contra.

La convicción y el ímpetu ganador fueron las bases para empezar a construir la victoria en contra de viento y marea. El equipo nunca renunció a su idea, factor clave para continuar edificando el triunfo. Miotti ingresó y fue figura: Fue quirúrgico en la utilización del pie,  anotó el primer try y mostró su mejor repertorio para conducir a sus compañeros de punta a punta.

Pese a la cantidad de penales, el equipo se aferró a un sólida defensa para no dar el brazo a torcer. Puede alegarse la indisciplina a la falta de rodaje típica de un inicio de temporada, pero los locales siempre mostraron recursos para suplir esa falencia, ya sea imponiendo condiciones desde el line, el scrum o quebrando la línea de la ventaja con el desequilibrio de los backs.

Para demostrar la fiereza dentro del campo del juego, los capitaneados por Tomás Cubelli respondieron a cada golpe de Lions con puntos y tries. El nocaut final fue de Agustín Creevy y un maul que terminó de derrotar psicológicamente al pack sudafricano para sumar 5 puntos más.

Más allá del gran rendimiento colectivo, hay puntos individuales que le dan todavía más valor al gran debut en Vélez. Marcos Kremer fue una bandera defensiva, realizó 16 tackles (líder en ese rubro), y ofensiva al poner la pelota al frente incansablemente, asumiendo el nuevo rol de ball carrier.

Santiago Carreras se mostró firme en el fondo, criterioso con el pie y con el desequilibrio habitual que lo caracteriza. Juan Cruz Mallía estuvo a la altura de lo que demandaba suplir al capitán: Sólido en defensa e inteligente a la hora de usar las manos. También supo aprovechar las situaciones que se le presentaron para quebrar la línea de ventaja.

Sumado al buen rendimiento de estos jóvenes, hay que destacar a los experimentados, que hoy parecen marcarle el camino a quienes lograron lucirse: Guido Petti, líder del line y firme en el contacto.

El clásico desequilibrio y la potencia de Emiliano Boffelli, esta vez en una de las puntas, el lugar que más cómodo parece sentarle; El liderazgo y la potencia de ambos hookers, quienes parecen complementarse y asumir su rol de la mejor forma.

La conducción de Tomás Cubelli, quien no solamente manejó los hilos de la orquesta, sino que también tuvo su aporte defensivo y fue clave en los quiebres más decisivos del equipo.

La combinación entre la frescura de los jóvenes y la conducción de los más experimentados, ésta parece ser la fórmula que le dará buenos resultados a los dirigidos por Gonzalo Quesada.

Por: Julián Isella
@julianisella
Fotos: UAR

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